• Emisora Comunitaria Dorada Stereo

Samaná y Norcasia, las nuevas apuestas turísticas de Caldas


La Selva de Florencia, en Samaná y el embalse de Amaní, en Norcasia, fueron los sitios que con especial interés visitó una delegación de la Gobernación de Caldas. Estos lugares, a donde hace unos años era imposible llegar por la presencia de múltiples actores violentos, inician el camino a la explotación turística y la divulgación de la belleza natural que poseen.

En cabeza del gobernador, Guido Echeverri, se realizó una ruta que tenía como misión conocer de primera mano los potenciales de estos municipios y escuchar de sus pobladores las condiciones que necesitan cambiar para que se conviertan en los nuevos destinos turísticos que promuevan a Caldas. La primera cita fue en Florencia, corregimiento de Samaná, donde está ubicado el Parque Natural Nacional Selva de Florencia (PNNSF) y que tuvo fuerte presencia guerrillera que obligó al desplazamiento forzado de campesinos además de extensas zonas minadas. Este parque es el lugar con más especies de ranas en el país y hace poco una expedición de la Universidad de Caldas, registró 75 especies de anfibios, 230 mariposas, 278 aves, 65 mamíferos y 410 de flora, entre otros hallazgos no menos sorprendentes. Por primera vez recibió a un Gobernador. “Venir aquí y compartir toda la riqueza de esta zona la hará más visible, logrará que convoquemos más personas para que vengan y sientan que este ahora es un territorio de paz lleno de diversidad por descubrir”, manifestó Echeverri. La apertura de la primera ruta dentro de este Parque está contemplada para diciembre. En ella se podrá, entre otras actividades, visitar el volcán ‘El Escondido’, que fue descubierto hace apenas tres años y que se encuentra inactivo, según indicó Hugo Ballestero, jefe del área protegida del PNNSF. Entre tanto, el embalse Amaní, en Norcasia, es otro de los focos turísticos a los que Caldas quiere apostarle. En medio de las montañas del oriente alto de Caldas reposa esta riqueza hídrica y paisajística, aún desconocida por muchos. Se ubica a dos kilómetros del casco urbano y está rodeado de bosque nativo, lo que lo ha impulsado esta industria que empieza a nacer. La organización de los pobladores ha sido fundamental para que se mire a Norcasia con otros ojos. “Las comunidades tienen una asociatividad muy fuerte y se están organizando para prestar servicios cada vez con más pertinencia. La apuesta es fortalecerlos para que a través de eso les lleguen más ingresos”, aseguró Miguel Trujillo, secretario de Desarrollo Económico de Caldas. En este embalse se practican ahora deportes extremos acuáticos que son la nueva tendencia turística a la que se han volcado algunos jóvenes locales. Con este recorrido se terminan ‘los viajes a pie’ que hizo el gobierno de Caldas. Pero no culminan las esperanzas de los ciudadanos que anhelan que, con territorios de paz, el estado esté más cerca y los visitantes lleguen por fin a ver lo que tienen por mostrar.

Fuente: eltiempo.com


1 vista